Reanimacion cardio-pulmonar
REANIMACIÓN CARDIO-PULMONAR
¿Qué es la RCP?
La RCP (Reanimación Cardio-pulmonar) constituye una de las maniobras fundamentales que forman parte de los primeros auxilios en la que se sustituye, tras un paro cardiorrespiratorio, las funciones cardiaca y respiratoria para intentar restablecer después su actividad espontánea.
¿Quién puede realizarla?
No podemos hablar de la RCP como una maniobra restringida al ámbito sanitario (médicos, enfermeras, auxiliares) puesto que con la formación adecuada cualquier persona que no pertenezca a dicho ámbito también puede llevarla a cabo.
¿Cuando realizarla?
Debe comenzar a realizarse en el menor tiempo posible tras el paro cardiorrespiratorio del paciente y prolongarse su duración hasta que acudan los Servicios de Emergencia
A pesar de no ser una práctica de éxito absoluto, su eficacia según diversas fuentes de información se sitúa alrededor del 50% del cual tan solo el 25% son dados de alta del hospital vivos, este porcentaje puede variar dependiendo entre otras cosas del medio en el cual se realice la RCP (hospitalario, extra hospitalario), retraso excesivo en su inicio, obstrucción de las vías aéreas o duración escasa del masaje cardíaco.
¿Cómo realizarla?
Antes de nada deberemos avisar a los Servicios de Emergencia Médica (112) a los que ofreceremos todos los datos posibles de situación y estado de la víctima.
El procedimiento a seguir es:
1. - Colocar al paciente decúbito supino (bocarriba), en una superficie dura y abrir las vías aéreas.
2. -La persona que va a llevar a cabo la maniobra debe colocar de rodillas a un lado del paciente a la altura del pecho de éste
3. -Para encontrar el punto donde deben colocarse las manos, el reanimador debe palpar con sus dedos el reborde costal hasta llegar a su unión con el esternón y situaremos el talón de la mano dos dedos por encima de ese punto y a continuación, encima de ésta y con los dedos entrelazados, se coloca el talón de la otra mano. De esta forma las manos quedarán colocadas en el tercio inferior del esternón, en la línea media.
4. -Una vez encontrado el punto y con los brazos perpendiculares y extendidos, el reanimador debe ejercer una presión sobre el esternón utilizando el propio peso de su cuerpo descendiéndolo aproximadamente unos 4 ó 5 centímetros. El ritmo que deberá llevar el reanimador será de 100 compresiones por minuto y NO se flexionarán los brazos.
5. -Cada 30 compresiones se realizan 2 ventilaciones. El reanimador debe hacer una inspiración profunda, colocar el cuello del paciente en extensión, pinzar la nariz y colocar sus labios en los del paciente asegurándose de que el aire no escapa. Debe insuflar hasta que el tórax se eleve y luego dejar que descienda completamente.
¡ ¡ ¡ SALVA VIDAS ! ! !
Como conclusión es importante el tener en cuenta que la realización de dicha maniobra, siempre y cuando se tienen los conocimientos básicos para realizarla, puede salvar la vida de muchas personas, por lo tanto sería útil o necesario que se incluyera su enseñanza en programas escolares o que se ofertaran más cursos de formación de accesibilidad universal.

Miriam Trujillo Luque
Estudiante de Enfermería








